Campos de refugiados en Europa. A propósito de los recientes acontecimientos en Moria.

El mayor campo de refugiados de Europa, Moria, situado en la Isla griega de Lesbos, ha sido devastado por un grave incendio provocando una nueva crisis humanitaria en territorio Europeo. A raíz de esta trágica noticia se ha vuelto a poner en evidencia la política migratoria de la Unión Europea. Por este motivo, en el post de hoy, hablamos sobre los campos de refugiados en Europa.

¿Qué es formalmente un refugiado?

Según la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, un refugiado es “aquel que debido a fundados temores de ser perseguido por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país; o que careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores no quiera regresar a él”.

Cualquier persona que se encuentre en una de las situaciones anteriormente descritas tendrá derecho a solicitar protección internacional. Los Estados adheridos a la Convención de Ginebra están obligados a conceder este derecho a las personas que reúnan los criterios que la normativa prevé.

Los Estados receptores tienen que garantizar los servicios y necesidades básicas de estas personas. Y es importante destacar un refugiado tiene los mismos derechos que un ciudadano del país receptor, según la normativa vigente.

¿Qué son y para qué sirven los campos de refugiados?

Son asentamientos que sirven para recibir a las personas que huyen de sus países de origen por culpa de conflictos armados, persecuciones, violencia etc. El objetivo de estos campos es albergar a estas personas para darles un refugio temporal para cubrir sus necesidades más básicas. En principio están pensados para que los refugiados se queden un periodo relativamente corto hasta que sea seguro volver a sus países. Pero la realidad es que la mayoría acaba pasando muchos años en este tipo de asentamientos. Los campos de refugiados se construyen para responder a necesidades imprevistas y extraordinarias, lo que puede conllevar a tener condiciones deficientes, dificultando la garantía de los derechos y necesidades básicas de estas personas.

Derechos de las personas refugiadas.

A continuación expondremos los derechos de las personas refugiadas. 

  • Derecho a la no devolución por parte del estado receptor. 
  • No pueden haber sanciones por encontrarse de forma irregular en el país receptor. La irregularidad administrativa en estos casos no puede ser una razón para deportarlos o devolverlos a sus países de procedencia. Los países receptores deberán tener en cuenta la situación excepcional en la que se encuentran y tendrán la obligación de acogerles y ofrecerles acceso a los derechos y necesidades básicas.
  • Derecho a un trabajo digno que garantice su manutención. 
  • Libertad de circulación dentro del territorio. Aunque al principio puedan estar bajo la tutela de las autoridades encargadas de su identificación y atención, la posterior reubicación no debe suponer limitaciones de circulación.
  • Vivienda digna. Los gobiernos crean centros o campos de refugiados destinados a la acogida y como medida temporal, aunque la realidad es que muchas personas acaban pasando muchos años en estos asentamientos.
  • Educación pública y gratuita. Los países de acogida deben garantizar el derecho a una educación gratuita y de calidad a los menores.
  • Asistencia médica. L os refugiados tienen derecho a una asistencia médica en las mismas condiciones que los ciudadanos del país receptor y debe hacerse extensiva a todo el tiempo que estarán en el país, no solo durante la acogida.
  • Libertad de religión. Los Estados Contratantes otorgarán a los refugiados que se encuentren en su territorio un trato por lo menos tan favorable como el otorgado a sus nacionales en cuanto a la libertad de practicar su religión y en cuanto a la libertad de instrucción religiosa de sus hijos.
  • Acceso a los tribunales. Los refugiados podrán acceder al sistema de justicia del país de acogida.
  • Derecho a la obtención de documentos de identidad y viaje. Tienen derecho a la obtención de un documento de identidad o de viaje que les permita ser identificados y acreditar su situación de refugiados ante las autoridades.

Aprovechamos este espacio para declarar nuestro más profundo pesar por lo sucedido el pasado día 9 de septiembre de 2020 en el campo de refugiados de Moria, deseando la pronta reubicación y mejora de condiciones de las miles de personas que se han quedado sin techo y todavía buscan una solución digna para su situación.

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